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Gallinas de raza: Holandesa Moñuda

Historia

Gallinas Holandesa Moñuda


Parece ser que esta raza ya se criaba en Holanda en el siglo XV, provenientes del comercio que tenía este país con Rusia. El dato más significativo de su existencia quedó plasmado en un cuadro del pintor Monkhorst en el año 1657, en la que aparece una gallina negra con copete blanco. A partir de aquí y durante los siglos siguientes, esta raza se convirtió para muchos otros pintores en un objeto de enorme popularidad que representaba la cultura de la época. Inicialmente, esta raza fue guardada por su peso y el tamaño de sus huevos, superior a las gallinas locales.

No fue hasta finales de siglo XIX que apareció la variedad enana, originada de Inglaterra por el criador Charles Bosold. En la actualidad esta variedad es la más criada y con mayor popularidad. Desde su aparición se utiliza con fines meramente ornamentales y de exposición.

Descripción

Su cabeza es ancha, la cual tiene en la parte superior una protuberancia, que es la base del copete, siendo éste la característica principal de la raza y que además conforma su nombre. El copete es bastante grande; nace justo detrás de los orificios nasales y llega hasta la nuca, nunca tapando la vista; debe ser muy tupido y lleno y no debe dar la sensación de esponjoso y vacío. Normalmente el copete es de color blanco puro con plumas del mismo color del plumaje general, denominadas “mariposa”, por la forma en que se cortan para las exposiciones, o “cejas”. También existen variedades con copete negro y, últimamente, han aparecido variedades que presentan el mismo color en el copete y en el tronco. El moño del macho tiene plumas finas y alargadas, iguales a las de la esclavina y los caireles; derecho y bastante alzado en su parte delantera y colgante hacia los lados y hacia atrás sin presentar particiones. Las plumas de la hembra son, sin embargo, pequeñas y redondeadas, con lo que tiene más un aspecto de esfera. No tiene cresta ni cuernos. La presencia de estas características constituyen un defecto muy grave. Sus orejillas son blancas, aunque no es una característica de importancia, ya que quedan tapadas por el moño. Sus barbillas son pequeñas, rojas y redondeadas.

Su tronco es alargado y ancho en sus hombros, levemente inclinado hacia atrás. La esclavina y los caireles del macho son muy abundantes y cubren totalmente el cuello y el dorso. La hembra carece de estas plumas.

La cola está bastante levantada y con abundantes coberteras. Las hoces son largas y anchas.

Sus alas son bastante largas y sus tarsos son medianos de color azul pizarra o negro, aunque algunas variedades lo tienen de color carne.

Cuidados

El más importante de los aspectos a tener en cuenta es su moño. Éste es una parte difícil y que requiere la formación y el buen conocimiento de su criador para su manejo y selección.

Las Holandesas Moñudas tienen un gran copete, el cual no debe obstaculizar nunca la visión del animal. Para ello es primordial no seleccionar para la cría los animales con un mayor tamaño del moño, o como mínimo, si las hembras tienen un copete muy grande, se debe compensar con un tamaño más reducido en el macho, de lo contrario en pocas generaciones estos moños habrán crecido demasiado y serán menos compactos, lo que provocará que caiga hacia delante.

También hay que tener en cuenta el tamaño y la forma de la protuberancia craneal, la cual es visible durante las dos primeras semanas de vida. La forma de la protuberancia debe ser alta y con forma cilíndrica. Si tiene una forma ancha y baja, el plumaje tapará la visión e incluso a edad adulta puede ocasionarle infecciones oculares al formarse un pliegue de piel encima de los ojos.
Otra cosa a tener en cuenta son las plumas de color que hay delante del moño. Los criadores experimentados habrán notado que si se seleccionan aves que presenten poca cantidad de estas plumas el moño cae hacia delante. Por tanto es recomendable seleccionar las que tengan una cantidad media de estas plumas, que harán de sostén del copete. Para solucionar el problema estético que esta selección ocasiona hay que recortar con tijeras estas plumas dándole forma de mariposa partiendo siempre desde las plumas traseras hacia delante, dejando solamente las plumas cortas de delante.
Otros cuidados del moño que debemos tener son los de resguardo de la humedad y el control de parásitos, pues es en esta zona donde más atacan a esta raza y pueden acarrear numerosas infecciones.
Además de la problemática de selección y cuidado que tiene el copete existen otras complicaciones relacionadas con él. A diferencia del cráneo de una gallina con cresta que tienen el cerebro de una pieza, las moñudas tienen el cerebro repartido entre la cavidad craneal y la protuberancia. En ocasiones, la aperturas craneales que disponen los polluelos recién nacidos no se cierran correctamente, lo que ocasiona que el cerebro y el cerebelo queden expuestos y desprotegidos. Esto provoca que muchos animales roten la cabeza, o tengan un vaivén o incluso que pierdan el equilibrio y la movilidad por completo. A esta problemática se le denomina “hernia cerebral”.

Asimismo, la hernia cerebral puede ser causada por otros factores como puede ser el picaje del moño, cosa a la que suelen ser propensas sobretodo si existen parásitos, por exposición al sol, el cual provocaría el calentamiento craneal o por la presencia de algún virus o bacteria. De todas formas, parece ser que algunas estirpes son más propensas que otras, quizá por el tamaño del moño o por algún otro motivo, con lo que el trabajo de selección e identificación de estos animales y sus progenitores se hace muy importante.

En el gallinero

Aunque en un principio pueden parecer unas aves bastante inactivas y algo tontas, en breve nos daremos cuenta que son todo lo contrario. Es una raza cariñosa, que si cuidamos que tenga una buena visibilidad, siempre la tendremos alrededor de nuestros pies. Los gallos tienen mucho carácter en época de celo y defenderán su harén impetuosamente. Pero eso sí, siempre bajo un estricto control de la visión y del moño, ya que sino se tornarán asustadizas e imprevisibles.

Variedades

El color más popular y criado es el negro con copete blanco. Está extendido por todo el mundo y es el más numeroso en las exposiciones. Por esta razón podemos decir que es el color que cuenta con animales de mayor calidad. El conjunto del plumaje es totalmente negro con reflejos verdes. El copete es blanco puro. Su selección no presenta más problemas que las hasta ahora mencionadas.

El azul con copete blanco también es otro color con gran calidad. Existen dos variantes, con ribete, el cual denominamos azul andaluz, y sin ribete, aunque éste último no pueda evitar en muchos ejemplares una tenue marca en el borde de la pluma. Como cualquier otra raza de este color, si emparejamos un macho azul con una hembra azul, su descendencia será de un 25% de ejemplares negros, un 25% de ejemplares blanco ceniza y un 50% de azules. Sólo los ejemplares negros y azules son buenos para la exposición, aunque el blanco ceniza es de vital importancia para la cría. Empezando por el color azul andaluz: si siempre criamos con parejas azul-azul, a no más tardar de tres generaciones aparecerá un brillo en el ribete que se transformará en un color pardo-rojizo a edad adulta. Esto indica falta de negro en el cruce. Si cruzamos un ejemplar negro y uno azul obtendremos el 50% de negro y el 50% de azules con lo que tendremos el 100% de animales para exposición y le daremos el negro que falta al ribete, pero este cruce oscurece el plumaje y le confiere un color gris oscuro, imperfección con la misma importancia que el ribete pardo-rojizo. Si mezclamos un azul con un blanco ceniza obtendremos el 50% de azules y el 50% de blanco ceniza, cruce poco indicado y que no deberíamos realizar. El último de los cruces posibles es emparejar un ejemplar negro con uno blanco ceniza, el cual nos dará el 100% de ejemplares de color azul y no presentará ni la falta de negro en el ribete ni el color gris oscuro de la pluma. Es el cruce más recomendado. Sin embargo es posible trabajar con dos líneas que se autoalimentan entre si. Para ello debemos tener un gallinero con una línea azul-azul, que nos dará ejemplares azules, negros y blanco ceniza. Por otro lado tendremos un gallinero con otra línea negro-blanco ceniza que nos dará azules. Estos ejemplares azules irán reemplazando anualmente a los animales más viejos del otro gallinero, dándole así una inyección de color y evitando la decoloración del ribete. Por otro lado el cruce azul-azul nos abastecerá de animales negros y blanco ceniza, que serán los que vayan reemplazando los animales del otro gallinero. El color azul sin ribete no presenta tanta problemática pero es menos espectacular.

Otro color es el leonado con copete blanco. Se intentó introducir este color a través de gallinas como la Plymouth Rock enana, pero el resultado no fue exitoso. Después de varias pruebas con varias razas se consiguió con la Sedosa del Japón. Puede que por esta razón sea la variedad que peor moño tiene, como más flojo y de plumas abiertas, lo que requeriría de un grupo de trabajo o club para poder mejorarla. Una forma de introducir mayor calidad sería mezclar con animales negros con copete blanco. Los hijos, con color defectuoso, se cían entre ellos al siguiente año. Otro inconveniente en su selección es que los polluelos nacen con el moño leonado, pues la Sedosa tiene también el moño leonado. El carácter recesivo del moño blanco hace que en la segunda o tercera muda aparezca y quede el animal leonado con copete blanco. Su selección se hace más difícil, pues no puede realizarse hasta que son adultos. Esta variedad se permite con la cola y las alas negras, ya que su formadora así lo tiene.

Una variedad que se cría desde 1960 pero con pocos criadores es la blanca con copete negro. Parece ser que la Lakenfelder enana fue utilizada para su formación. Este color no es tan bueno y presenta dificultades en la distribución del negro, que en ocasiones se extiende por el pecho y la espalda.

Otros colores muy populares con copete blanco son el cuclillo, el negro moteado de blanco, el blanco, el caqui y el chocolate. De reciente creación son el leonado con copete negro, el azul con copete negro y el leonado moteado de blanco con copete blanco. También se está trabajando el rojo-caoba.